
12 de agosto de 2009
Hay algo peor?

7 de agosto de 2009
11 "detalles" que marcaron mi infancia.
2- No haber ido a ver a CHABELO.
-casualmente la cartita jamás llegaba al pinche programa-
-traté de hacer una caja para mis lápices pero parecía carnaza del perro-
4- No formar parte de la escolta.
-Solo las niñas populares formaban parte de ella y siempre lo tratan de disfrazar diciendo que solo los mejores promedios-
-Azucena? A su desayuno? Fataaaaal chiste-
7- Ser la "gordita" mi familia.
-y que mis apodos siempre sean: Gorda. Goooor, cachetes, etc.
esto me marcó pero como podrán ver no me traumó porque sigo en las mesmas.
8- Ser prácticamente hija única
- una hermana que me lleva 13 años, y dos hermanos que me llevan 15 y 16 se cuentan como hermanos?
9- Descubrir a los tres años que ese tal SANTA CLAUS no existe.
-Papás no olviden que los regalos de dejan cuando los hijos duermen, por ahí de las 3 de la mañana-
10- No tener mascotas.
-Antes tenía novios de mascotas pero me di cuenta que los perros y gatos además de ser mas lindos tienen mejor humor y mejores modales-
-Es aquí donde descubrí que Andrea es pariente de Ágata Ruiz de la Prada y era muy sútil en los colores: vestidos rosas con zapatos blancos calcetas azules, corpiño "periquita" color melón, chones moraditos y listones de pelo amarillos- qué taaaal?
y a ustedes?
6 de agosto de 2009
solo doy las gracias
5 de agosto de 2009
Lo que pudo haber sido…
Una noche leía la edición semanal de OK! -los chismes de la farándula los considero cultura general- en la que hablaban de las estrellas de Hollywood que han rechazado películas por considerarlas malas, pero luego resultan ser un éxito en taquilla: Pedro Almodóvar, pudo haber sido director de Secreto en la Montaña. Matrix pudo haber sido protagonizada por Ewan McGregor o Gwyneth Paltrow pudo haber sido Rose en Titanic.
Ese artículo me hizo pensar en la innumerable cantidad de veces en que he dicho pudo haber sido… me remontó trece años atrás cuando vi por primera vez a "El Españolito" -un niño al que muchas consideraban el más atractivo de la autonombrada última generación del milenio, de la que en aquel entonces era la mejor escuela de Lagunópolis. Fue un momento de película (a propósito de) en que ves a alguien y sientes que todo al rededor se mueve en cámara lenta, mientras él con su estilo despreocupado, cantaba junto con sus amigos afuera de mi salón.
Mi voz interior me dijo al instante: Cómo alguien tan guapo podrá fijarse o por lo menos cruzar palabra con esta pobre mortal?
Me cuesta aceptarlo, pero mi voz interior se equivocó porque después de tres años comenzamos algo extraño, intenso y teto que llamábamos amistad. Y lo llamo teto porque pasábamos horas pegados al teléfono haciendo confesiones dignas de alguien de nuestra edad. En una ocasión, una de nuestras confesiones, fue el no haber dado nuestro primer beso por esperar a alguien especial con quien darlo.
Un día quedé de salir con él porque tenía algo que decirme. No recuerdo como sucedieron las cosas pero en un movimiento sigiloso se colocó frente a mi y me dio un tímido beso mientras caminábamos en el parque. Me quedé desconcertada, pero más desconcertado se quedó él cuando le confesé que dos días antes había salido con Alex, quien al despedirse en la puerta de mi casa, se llevó consigo mi primer beso.
Esa fue la última vez que hablé con "El Españolito" porque me daba pena que sintiera que yo era una niña de cascos ligeros que no lo había tomado en serio.
Hoy creo que de no haberle hecho caso a mi acomplejada voz interior, pudo haber sido una linda historia de amor tipo Mariana Garza y Eduardo Capetillo en Alcanzar una Estrella.
Fue cuando entendí que en ocasiones hasta las estrellas de Hollywood la cagan al momento de tomar decisiones importantes en su vida.