5 de agosto de 2009

Lo que pudo haber sido…

Una noche leía la edición semanal de OK! -los chismes de la farándula los considero cultura general- en la que hablaban de las estrellas de Hollywood que han rechazado películas por considerarlas malas, pero luego resultan ser un éxito en taquilla: Pedro Almodóvar, pudo haber sido director de Secreto en la Montaña. Matrix pudo haber sido protagonizada por Ewan McGregor o Gwyneth Paltrow pudo haber sido Rose en Titanic.

Ese artículo me hizo pensar en la innumerable cantidad de veces en que he dicho pudo haber sido… me remontó trece años atrás cuando vi por primera vez a "El Españolito" -un niño al que muchas consideraban el más atractivo de la autonombrada última generación del milenio, de la que en aquel entonces era la mejor escuela de Lagunópolis. Fue un momento de película (a propósito de) en que ves a alguien y sientes que todo al rededor se mueve en cámara lenta, mientras él con su estilo despreocupado, cantaba junto con sus amigos afuera de mi salón.

Mi voz interior me dijo al instante: Cómo alguien tan guapo podrá fijarse o por lo menos cruzar palabra con esta pobre mortal?

Me cuesta aceptarlo, pero mi voz interior se equivocó porque después de tres años comenzamos algo extraño, intenso y teto que llamábamos amistad. Y lo llamo teto porque pasábamos horas pegados al teléfono haciendo confesiones dignas de alguien de nuestra edad. En una ocasión, una de nuestras confesiones, fue el no haber dado nuestro primer beso por esperar a alguien especial con quien darlo.

Un día quedé de salir con él porque tenía algo que decirme. No recuerdo como sucedieron las cosas pero en un movimiento sigiloso se colocó frente a mi y me dio un tímido beso mientras caminábamos en el parque. Me quedé desconcertada, pero más desconcertado se quedó él cuando le confesé que dos días antes había salido con Alex, quien al despedirse en la puerta de mi casa, se llevó consigo mi primer beso.

Esa fue la última vez que hablé con "El Españolito" porque me daba pena que sintiera que yo era una niña de cascos ligeros que no lo había tomado en serio.

Hoy creo que de no haberle hecho caso a mi acomplejada voz interior, pudo haber sido una linda historia de amor tipo Mariana Garza y Eduardo Capetillo en Alcanzar una Estrella.

Fue cuando entendí que en ocasiones hasta las estrellas de Hollywood la cagan al momento de tomar decisiones importantes en su vida.

4 comentarios:

Goma Rosa dijo...

1. Amo tu template. Me encantan cómo se ven, pero no se por que no me late en mi blog. Supongo que dado que soy adicta, me gusta que todo sea blanco y limpio.

2. Eso de "¿cómo sería posible que bajara sus ojos de sueño hacia una insignificante inmortal como yo?" lo he sentido, totalmente.

3. Hay veces que uno la caga. Que se queda en el "hubiera", por que aunque dicen que no existe, me corto la mano izquierda afirmando lo contrario. Existe taaanto que por los siglos de los siglos te quedas con eso en la cabeza.

4. Lo siento, no puedo concebir a Titanic sin Kate.

Violetta dijo...

GM: Gracias por las porras al template. Esta a prueba porque también me inclino por cosas sensilitas ( y carismáticas) pero me pareció que la foto de Nachú lucía perfecta aquí.
También gracias por los comentarios y coincido contigo aunque odio a Rose creo que nadie como KW para ponerle su toque de niña teta.

Marciana Telechobi dijo...

waaaaaaaa!! es el chavo del paletero?

waaaaaaa!! paleeeeetas paleeeeetas, jajajajajajaja

waaaaaaaaaaaaaaa!!


yo mejor de amors no hablo... nunca he tenido una historia de amors digna de contars

Violetta dijo...

Si tienes historias de amor dignas de contar, pero no has encontrado la manera de exteriorizarlas.

Quieres que te recuerde alguna?