13 de noviembre de 2010

Soy Violetta y soy adicta...

Tengo muchas puntos flacos (Dios! parece ser lo único flaco que tengo además del pelo "delgadito" que dice mi estilista) Puedo presumir con orgullo que he podido dejar el cigarro sin que me costara algún sacrificio. Cuando me lo he propuesto he dejado la comida, también he dejado atrás algunos malos hábitos, y muchas personas nocivas. Presumo también de haber dejado un trabajo conflictivo y a la jefa tres veces más conflictiva. Cuando ha sido necesario -léase bien NE CE SA RIO- he dejado el chocolate y algunas otras "pecatas minutas" en las que prefiero no ahondar.

Solo hay una cosa que me ha costado trabajo dejar: es un habitante que hay dentro de mi cabeza y el muy maldito también invadió mi corazón. Es como una plaga, justo cuando piensas que la exterminaste asoma su pequeña nariz por algún lado: email, facebook, skype, etc. y obviamente me cambia el día de color.

Quizá no lo puedo dejar de lado porque no es tan nocivo como mis otras adiciones, pero finalmente es adicción y ¿qué adicción no es mala?

En la semana, comentaba con una amiga que formaré un grupo de Amantes Anónimos que al igual que los otros grupos de apoyo nuestra filosofía de vida será: Solo por hoy, aplicada obvio al Sólo por hoy no pensaré en ti.

Así que soy Violetta - digo con orgullo- y soy adicta...

2 comentarios:

Mar6 dijo...

Ay amigos... El amor... Sin commentaries... Una pregunta: que es major ulna iPad o Una MacBook pro?

Goma Rosa dijo...

Same shit here..
la mujer en cuestion, por ti parte, es un punto de no retorno al cual no le puedo sacar un punto justificable a mi conducta adictiva, más que la fasinación que tengo y el amor que me sale por los poros.
La vida no me entiende.

Saludos