La conversación comenzó por mensajero con un simple "Hola" el cual me encontraba indecisa en responder porque.. no sé por qué solo he tratado de evitar cualquier tipo de contacto con algo que tenga que ver con él. Pero luego pensé: este pobre menso no tiene la culpa de lo que pasa entre aquel y yo, así que lo saludé.
-Te extrañamos ayer en la reunión, por qué no fuiste?
A lo que no supe responder y me limité a preguntar qué tal había estado y quedarme mirando la pantalla en espera de que él sacara otro tema de conversación.
-Se pelearon, verdad... digo sé que no me tienes mucha confianza, pero quiero que sepas que cuentas conmigo para lo que se te ofrezca.
Traté de evadir la respuesta diciendo que ese tipo de temas se platicaban con una chela y un cigarro, en espera de que le diera largas a la cita.
-Ok. Entonces te invito a comer, puedes hoy a las 2?
No supe como negarme así que accedí a vernos a la hora de la comida para charlar.
Cuando iba en camino al restaurante pasó por mi mente la idea de “abortar la misión” porque no quería y no quiero que se preste a malos entendidos.
Ya en la puerta seguía indecisa pero era demasiado tarde, alguien me tomó por los hombros y me guió hasta la mesa.
Ambos sabíamos a donde llegaría la conversación, pero no sabíamos como empezarla...
-Solo quiero reiterarte lo que te comenté en la mañana... tu sabes las razones por las que están así, pero quiero que sepas que cuentan conmigo.
Después de una larga historia y de confesiones amorosas de ambas partes, me acompañó a mi coche y nos dimos un abrazo.
-Seguimos en contacto prima...
Gracias Ray, hoy puedo decir que tengo un nuevo amigo.
1 comentario:
que lindo post.
confirma que aunque la vida apesta hay siempre cositas que le ponen gas...
=D
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